POV Ariana
Gabriel rompió el beso de golpe. Sus labios, aún tibios contra los míos, se alejaron como si quemaran. Me miró… y negó con la cabeza.
—No sé quién eres —murmuró—. Lo siento.
Sus palabras fueron como un puñal. Dolieron. Más de lo que estaba preparada para soportar.
Se giró, caminando hacia la sala.
—Dormiré ahí —añadió con frialdad.
—No —alcancé a decir, con la voz ahogada—. Quédate… duerme aquí. Yo iré a la otra habitación.
No esperé su respuesta. Me retiré a la otra alcoba con el cor