Escapando de un mal amor. Capítulo: Golpea donde más duele
Luciana abrió los ojos lentamente. Un dolor sordo latía en su cabeza, pero fue un calor familiar el que la trajo de vuelta: una mirada, intensa, profunda, temblorosa.
Eran los ojos turquesas de Octavio.
Él la miraba como si se hubiese detenido el tiempo. Había en sus pupilas una mezcla de sorpresa y miedo, como si temiera que ella lo rechazara, que lo echara de su vida de nuevo. Esperaba su rencor, su furia... su odio.
Pero lo que encontró fue otra cosa.
Luciana lo observó con una mezcla de duda