Escapando de un mal amor. Capítulo Es mi hijo
Al día siguiente
Cuando Olivia abrió los ojos, un escalofrío recorrió su columna. La tenue luz de la mañana entraba por la ventana del hospital, proyectando sombras suaves sobre las paredes, pero lo que la hizo estremecer no fue la claridad del día… fue él. Ese hombre. Samuel.
Estaba ahí, de pie, junto a la puerta, con el rostro cargado de una mezcla de ansiedad, esperanza y algo más profundo... ¿Culpa? Olivia se incorporó con dificultad, sintiendo que el corazón le latía con demasiada fuerza.
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