Escapando de un mal amor. Capítulo Destino acabado
Pablo sujetó a Paulina con una fuerza casi sobrehumana.
En el instante en que escuchó el rugido del motor, su instinto lo empujó a protegerla. La abrazó por la cintura y la jaló con fuerza hacia atrás, justo a tiempo. El auto pasó rozando donde ella estuvo apenas un segundo antes.
—¡Dios mío! —jadeó Paulina, temblando en sus brazos—. ¿Qué fue eso?
—Tranquila, estás bien —murmuró Pablo, apretándola con desesperación—. Te tengo, mi amor, te tengo.
Deisy, desde el interior del vehículo, no podía cr