Escapando de un mal amor. Capítulo Por tu veneno
Cuando Octavio llegó a casa, el silencio era tan profundo que casi podía escuchar los latidos de su propio corazón.
La luz tenue del atardecer se filtraba por las cortinas, pintando la habitación con tonos dorados y nostálgicos.
Allí, en medio de la cama, como un faro de paz en medio de su tormenta interna, estaba Luciana, dormida, con el rostro relajado y una expresión de inocencia que lo desarmó por completo.
Se acercó con pasos suaves, como si temiera despertar a un sueño. Se recostó a su lad