Escapando de un mal amor. Capítulo Atado a la compasión
Paulina sonrió con una tristeza en los ojos que Octavio no supo cómo interpretar del todo.
Había algo de añoranza en su expresión, algo que le hizo presagiar que aquella conversación abriría heridas antiguas.
—Ella también, aunque lo oculte, seguía sintiendo algo por ti —dijo Paulina con firmeza—. Si no hubiese sido por Lysandra, tal vez las cosas habrían sido diferentes entre ustedes dos.
Octavio frunció el ceño al escuchar aquel nombre.
—¿Lysandra? ¿Mi colega de estudios? ¿Qué tiene que ver el