Alana
Se despertó sobresaltada, sentía su corazón latir desbocado. Había dormido mucho, mucho como hacía tiempo que no lo hacía.
No supo en qué momento se durmió, porque había comido junto a Gastón y cuando se fue a la habitación a bañarse, a prepararse porque pensó que estarían juntos y se quedó dormida a penas y pudo terminar de bañarse. Todo fue extraño, cuando se durmió eran más o menos las nueve de la noche.
Se sentó en la cama, con la mano en el pecho como si eso la fuera a tranqui