Llegué en medias a la casa de mis padres, los zapatos se quedaron mojados en el baño de la habitación principal. Eran las cuatro y media de la madrugada, tenía el tiempo justo para ir a donde quería y necesitaba ir. Olga se encontraba preparando el desayuno, mis padres acostumbran a tomarse un café a las cinco juntos en la sala echando tertulia como dice mi viejo. Ingresé al cuarto, abrí la maleta. —Necesitaba una maleta más pequeña, vamos a la playa, debía llevar bermudas y camisetas.
No traje