Ya me había cambiado, me encontraba nerviosa, pero muy decidida, esperaba a la enfermera o a los doctores para que me ingresaran al quirófano. Recordé la conversación con el padre esta mañana, él lo llamé porque quería contarle sobre mi decisión, necesitaba hacerle una pregunta.
—Hola, Patricia.
—Hola, Padre. Perdón, por llamarlo a esta hora, debe encontrarse ocupado.
—No lo suficiente, siempre tengo tiempo de entablar una conversación con una gran amiga.
—Gracias. Necesito hacerle una pregunt