Konstantin seguía a Eyra hasta el interior del que era su penthouse, todo seguía casi igual a diferencia de que ahora había más cosas de Eyra que suyas. Podía ver algunas prendas de hombres, que suponían eran de Nacho. Trata de mantener la calma, no tiene nada que reclamar cuando él no estuvo con ella y Nacho sí.
— Konstantin – lo llamó desde la habitación y fue directo a ella. Vio que la habitación estaba patas arriba, ropa por doquier, la cama destendida, había medicamentos en una mesita de