Konstantin salía a la entrada, Nacho y Beth estaban por partir cuando su presencia los detuvo. Ambos hombres estaban magullados por los golpes, no era la mejor forma de hablar las cosas pero ambos ya estaban en paz.
— Vayan con cuidado, no por ser los mejores en esto quieran hacerse los héroes, la encontraremos – afirmó Konstantin. – ¿Entendido?
— Sí – dijo Beth. – Y tú también, no hagas una estupidez – se acercó y le dio un corto abrazo.
Nacho no dijo nada, Konstantin y él se miraron y con u