ERIC
Las cosas no estaban como esperaba, Edie seguía enfurecido y demostrando un miedo hacia mí, no podía acercarme, cosa que me irritaba en gran manera.
Tuve que deshacerme de una mujer de mis servicios, por no haber cumplido mi orden de no tocarlo, aunque rogara que tuviera piedad, no podía controlarme, el solo hecho de pensar que lo tocaran mi lado despiadado despertaba, recordando así al guarda que había castigado por golpearlo.
Voy a la habitación donde se encontraba, su semblante era depl