DANA
Killian lo intenta pero creo que es imposible. Todas las mañanas dejamos a Sofía en el colegio y me arrastra con él al club para no dejarme sola en casa con los ocho meses de embarazo. Muchas veces Andrea está conmigo pero hoy no es uno de esos días así que me paso horas sentada delante del escritorio de Killian leyendo papeles de la empresa.
—Me aburro —canturreo—. Voy a subir a ver una película o a hablar con los chicos.
Él me mira de reojo. Hay muchos chicos que han entrado nuevos al cl