Desesperación
Era un sentimiento terrible para los lobos, sobre todo cuando estabas de manos atadas y por más que hicieras algo no encontraba solución. Y así estaba White en ese momento. Intentando revivir a su mate que no mostraba signo de despertar en absoluto y él sentía que cada vez más la perdía. El cuerpo de ella se ponía cada vez más frío.
-Xana, por favor- decía con los dientes apretados sin darse cuenta que por una de sus mejillas corría una lágrima. Nunca pensó que ver morir a su mate