Dolía, dolía mucho, más de lo que cualquiera pudiera imaginar. Un dolor tan fuerte que le quitaba el aliento. Junto a una soledad que simplemente era abrumadora. Porque ahora.. estaba sola
Xana ya no tenía razón alguna para seguir luchando, por seguir queriendo alcanzar algo que simplemente no lo quería. No había nada a lo que aferrarse. Ella ya no tenía un propósito, y estaba tan vacía que cuando abrió los ojos ni siquiera pudo llorar. Ya no quedaban lágrimas.
El techo sobre ella era diferen