Sky se detuvo delante de la cueva y tragó en seco. Sus manos que tenían una bolsa estaban empapadas en sudor pero no dudó en dejar esta justo en la entrada. Retrocedió rápidamente con la espalda empapada en sudor. Las feromonas de su alfa nunca habían sido tan fuertes. Al punto que lo estaban expulsando de allí y no solo a él… a cualquiera que se acercase.
Lo que le impresionó fue que junto a esas feromonas había una ligera fragancia que no tenía que ver con él. Oh, no lo podía creer. Incluso d