Su cuerpo se sentía caliente, tanto que lo estaba quemando de adentro para afuera y lo enloquecía. White odiaba cuando le veía el celo. Su cuerpo era un horno el cual no podía apagar o encontrar alivio, sobre todo porque lo pasaba solo. Y sabía muy bien las consecuencias de pasarlo con una loba. Lo más seguro era que terminara muerta dada la intensidad de su celo.
Y este se había hecho más fuerte después de… después de conocerla. Tuvo sus sospechas al inicio. Su cachorra humana olía demasiado b