Xana se sintió asfixiada. Primero el lobo la estaba rodeando de lo que parecían feromonas que la engatusaban y la mantenían en un estado excitado aún si era en contra de su voluntad, porque realmente no tenía forma de justificar la forma en que su cuerpo se estaba comportando. Antes no le había importado nada de lo relacionado con el sexo, y de buenas a primeras se encontraba húmeda y con su interior palpitante por un lobo extraño que solo había visto tres veces en su vida incluyendo esta.
Y sí