Xana nunca se había vestido tan rápido en su vida y había salido corriendo de la casa de Ans con este casi pisándole los talones. Ella tenía que arreglar eso en ese momento. Se suponía que todavía faltaban 5 años para casarse con él y en ese tiempo ella ya tenía en mente poner en práctica ciertos planes para no llevar a cabo este matrimonio, pero con esto todo se había ido por la borda.
No fue sorpresa para nadie verla atravesar el pueblo corriendo con el rostro rojo de la furia y con sus orbes