Lilya daba vueltas en aquella habitación, en medio del bosque alejado de todo. Desde hacía días aquel humano llamado Remy la había dejado allí alegando que no podía ser vista o encontrada por otros humanos que no fueran él o su círculo de confianza. Sin embargo, hasta cuando sería aquello.
Le traían comida dos veces por día, tenía un guardia custodiando la entrada de la cabaña rodeada de árboles, no podía salir de allí, aquel humano solo veía de vez en cuando, sin una hora específica. Se estaba