Xana se quedó helada por unos segundos. Primero porque la había llamado Mamá, eso movió dentro de ella muchas cosas, sin embargo, no tuvo mucho tiempo para procesarlo porque el que lloraba era Nill del otro lado de la puerta.
Casi se lanzó de la cama y agarró uno de los vestidos que encontró a mano y se lo puso al revés, antes de abrir y encontrar al cachorro, aun con el piyama, robando sus ojos y llorado mares.
-¿Nill, que pasó?- se inclinó para cargarlo en brazos realmente preocupada.
El cac