Mmmm, mmmm
Xana protestaba soltando sonidos de su garganta mientras golpeaba sin mucha fuerza la espalda del alfa que no soltaba su boca. La lengua de él invadía con ansias su cavidad y casi parecía que la quería devorar. Todo había sido tan rápido desde que ella había aceptado que le diera un beso a agarrarla por los muslos, alzarla contra él, darse la vuelta para pegarle la espalda contra el árbol y presionarla allí, hasta casi le estaba haciendo perder la cabeza.
-Espera… - Xana apenas pudo