Mundo ficciónIniciar sesiónLa promesa de las Montañas Silvanas era ahora más que un destino; se había convertido en la fuerza motriz que impulsaba cada uno de nuestros agotados pasos. Dejábamos atrás, con cada milla recorrida a través del denso y a menudo implacable bosque, la sombra alargada del castillo del rey Theron, una fortaleza de piedra y ambición que había intentado aprisionar no solo mi cuerpo, sino también mi espíritu y mi corazón.
El camino se presentaba como una prueba constante de nuestra resiste






