Y así, entre el amor y el dolor, me debatía entre seguir luchando o rendirme.
Cristal:
Me levanté, dispuesta a empezar el día con energía y optimismo. Después de una ducha rápida, me dirigí al baño, donde me esperaba una bañera llena de agua tibia y espumosa. Me sumergí en el agua, sintiendo cómo se relajaban mis músculos y se calmaba mi mente. Disfruté de unos minutos de paz y tranquilidad, mientras me lavaba el cabello con un champú de coco y vainilla, que dejaba un aroma dulce y suave en mis