En el susurro de un perdón, se tejieron los hilos de un nuevo comienzo, donde el amor floreció con la promesa de un futuro compartido.
Damian:
En una mansión elegante en las afueras de la ciudad, me encontraba sumido en un estado de agitación frenética. Había pasado horas buscando en vano a Cristal, pero no había rastro de ella en ningún lugar. Su ausencia me consumía con una angustia abrumadora, y sentía como si el mundo se desmoronara a mi alrededor.
Sin poder contener más mi desesperación, m