—No digas eso —respondió Renata con dulzura.
Alexander suspiró con tristeza.
—El sitio de producción tardará algún tiempo en volver a la normalidad, y la fecha de finalización del contrato es el próximo mes. ¿Por dónde se supone que empiece? —preguntó con expresión abatida.
—Alexander, puedes hacerlo, estoy segura —lo animó Renata.
Él la miró con profundidad.
—Renata, soy feliz… y estoy feliz de tenerte —le dijo.
Ambos se miraron a los ojos. Alexander se inclinó para besarla, pero f