CAPÍTULO DIEZ.
Paul.
El abrigo que llevaba Dalana era de Stella.
Hice una pequeña pausa antes de soltar.
—Era el favorito de Stella.
Las palabras abandonaron mis labios con mucha más facilidad de la que imaginé. Durante unos segundos no fui capaz de mirarla. Sentía que, si lo hacía, terminaría arrepintiéndome de haber dicho aquello.
Escuché el leve roce de la tela.
Dalana había bajado la vista hacia el abrigo.
Lo observó con cuidado, como si de repente aquella prenda hubiera adquirido un significado completame