61.
ASHER
Despierto sobresaltado por la vibración insistente de mi teléfono sobre la mesa de noche.
Durante unos segundos no sé dónde estoy. La habitación permanece en silencio, bañada por la luz cálida que entra entre las cortinas, y el peso tibio de la manta sobre mi cuerpo me hace querer ignorar la llamada y volver a dormir. Después recuerdo Bahamas. Recuerdo la discusión, las confesiones, el mar, la reconciliación, la conversación de ayer sobre Valerie y, finalmente, recuerdo que Megan sigue aq