31.
MEGAN
Antes de que el reloj marque las diez de la mañana, ya estoy despierta.
En realidad, apenas dormí.
Pasé gran parte de la noche mirando el techo de la habitación, preguntándome qué otra locura habría preparado Helena para nosotros. La primera fase de su plan me devolvió los recuerdos de mi embarazo, las pocas pertenencias que sobrevivieron a nuestra tragedia y una herida que nunca terminó de cerrar.
No estoy segura de soportar otra cosa parecida.
Aun así, cuando escucho el sonido de un au