30.
POV DE ASHER
La primera mañana después de aquella discusión me desperté con la absurda esperanza de que nada hubiera cambiado.
Pensé que, quizás, las cosas volverían a la rutina silenciosa que habíamos construido durante las últimas semanas. Aquellos desayunos compartidos donde casi no hablábamos, los almuerzos ocasionales en el jardín, los pequeños cruces en los pasillos donde ninguno sonreía demasiado, pero tampoco huía.
Era una rutina extraña.
Frágil.
Pero era algo.
Y después de tres años cr