Alos se estacionó y yo bajé sin decir nada, me acomode el cabello y seguí caminando
—Miroslava, no me darás las gracias.
Le saque el dedo del medio sin mirar atrás, entre al supermercado había mucha gente era de esperarse era el mejor supermercado en Washington, fui a la recepción y estaba Ender junto a un chico moreno, de ojos negros, alto delgado y de cabello rapado, tenía algo que llamaba la atención.
—Hola, llegaste Alos me dijo que te traería él.
Arrugue la frente —el me dijo que tú se lo