Después de comer la sopa subo de nuevo a mi habitación estoy muy agotada como para hacer otra cosa, abro la puerta y me lanzó en la cama boca abajo, entrecerró los ojos y lo primero que se me viene a la mente es el rostro de Andros, después del beso no lo volví a ver, tomó mi teléfono para ver si me ha llamado pero nada ni llamada ni mensaje me parece extrañó pero no le doy mucha importancia, tal vez está molesto conmigo, suspiró.
La puerta se abre de golpe—Me imaginé que estabas aquí.
Me sient