Capítulo 22. Terrible error.
Gary tuvo que sentarse para no caer al piso, mientras un nudo enorme se le formaba en el estómago y subía por su garganta. La presión fue asfixiante para Gary, sus ojos se llenaron de lágrimas y un alarido salió de sus labios. A su mente acudieron todas las cosas que le había hecho a Brooke en las últimas semanas, la forma ruin de obligarlo a arrodillarse y hacerle una felación o el día que lo golpeó.
Gary se haló de los cabellos, asustando a Cecilia que no sabía qué hacer.
—Señor…
—Déjame solo