Capítulo 50: El poder de una promesa.
Después de que salí sigilosamente de la habitación de Hanna, me percaté y sorprendí al encontrarme cara a cara con Matthew, el padre de Hanna. Nuestros ojos se entrecruzaron y pude sentir la tensión en el ambiente. Matthew, con una mirada penetrante pero calmada, rompió el silencio y me pidió que lo siguiera a su despacho. Asentí nerviosamente y caminé detrás de él, sintiéndome como un delincuente atrapado en su trampa.
Una vez en el despacho, Matthew me indicó que tomara asiento en una silla d