Capítulo 49: Ellos de visita en Alemania.
★Max.
—¿A dónde vas? —me preguntó Vladimir, confundido por mi repentina decisión de abandonar las pláticas en el hospital.
—Debo irme —respondí apresuradamente.
Salí corriendo y detuve el primer taxi que encontré. Sabía a dónde tenía que ir: a casa de Hanna.
Llegué a su puerta y llamé, pero no hubo respuesta. Decidí usar mi llave para entrar. Entré y corrí a su habitación, pero ella no estaba. Entré en el baño y allí estaba ella, con los ojos cerrados en la bañera.
El agua traslucía su figura