Capítulo 17: Niñita.
—¿Quién es, amor? —preguntó una vez más la madre de Dylan, pero mi vista aún estaba fija en la joven.
Ella llevaba unas pantuflas de patito y vestía una pijama de Bob Esponja, a pesar de ser ya más de medio día. Sus dos colitas estaban un poco chuecas y tenía una paleta roja en la boca, que le pintaba los labios del mismo color. Era simplemente adorable.
—Es un joven, mamá —gritó, pero en cuestión de segundos ella me volvió a mirar y escuché su respuesta: —No compraremos servicios funerarios,