Capítulo 16: Los hermanos Hans.
—¿Por qué odias a tus padres? —me preguntó Aless.
—Vamos a otro juego —salí corriendo.
Estaba decidido a no revelar los secretos de papá. Esa noche fue maravillosa, la mejor de mi infancia.
Subimos a muchos juegos, reímos, vimos los fuegos artificiales y comimos muchas golosinas. Me dolía el estómago de tanto reír y a Aless le dolían los hombros de cargar conmigo. Al final de la noche, me llevó a casa y mi abuelo nos recibió con una gran sonrisa en el rostro. Antes de llegar a la casa de mi