La situación estaba controlada. Bartolomé no sentía nervios, como si su trabajo en el Ejército le estuviera dando las fuerzas necesarias para no perder el control de la situación. Sí tenía miedo. Si él hubiese estado dentro de todo ese alboroto, probablemente hubiese resultado lastimado. ¿Qué tal si hubiesen sido más de una persona? ¿Por qué lo atacarían a él? Había muchas hipótesis al respecto. Pero no podía darse el lujo de perder tiempo intentado averiguar quién lo hizo. Después lo haría, y