Los diarios y periódicos se vendían en un mayor ritmo en comparación a cualquier otro día normal.
La gente leía el diario en la calle. Nélida compró el suyo para informarse y dejárselo a su prometido.
Bartolomé y Arturo se habían ido. Pero Nélida se había quedado, ordenando la casa, cocinando y leyendo el diario. Le asombraba una noticia cuyo título mas resaltante decía: “Renunció el Ministro de Guerra”.
Era un hecho. El ministro de Guerra Dellepiane, había r