Tuvimos serios problemas por su adicción, perdí la cuenta de cuántas veces le pedí acabar con aquello, que debía superarlo y seguir adelante, estaba harta de solo verlo como un tipo miserable que solo se escondía en la bebida y no hacía nada más que aquello. Vittorio básicamente había tomado su lugar como líder mientras él seguía sumido en el vicio, encerrado en la oficina oliendo a mierda porque tenía días sin salir de allí.
Todo terminó cuando tuvimos una fuerte disputa, los libros cayeron so