El sol salió más rápido de lo que imaginaba, sabía a la perfección que Fiorella aparecería ese día y que buscaría el modo de delatarme. Tenía que deshacerme de ella, no me agradaba demasiado el hecho de ensuciarme las manos con ella como mi primer asesinato, pero sabía que debía encargarme de hacerla callar. Para siempre.
El ánimo en la casa era lúgubre. Iba directamente a ver a Alessandro para evitar que Fiorella llegase antes que yo, pero la nonna me detuvo para que le hiciera el favor de lle