Matthew estaba mirando por el balcón de su Pen-house la gran ciudad de San Francisco, mientras su primo, Oliver, conversaba y él solo pensaba en Emilia, después de aquella noche, tuvo más seguidos encuentros por pura coincidencia en el mismo restaurante, por un instante había pensado que ella lo continuaba acosando cuando en realidad ella siempre iba allí con su amiga a almorzar.
La última vez que se la encontró se encerró con ella en el baño de damas para reclamarle que ya dejara de acosarlo,