—Emilia, asistiré esta noche a una fiesta de gala que se efectuará en un hotel, ¿no me quieres acompañar? —preguntó Bruce a su hermana si tenía un interés en ir, a lo cual ella se negó.
—Ve tú, yo estaré bien en casa, hoy no podré acompañar… —guardó silencio cuando recordó que la fiesta sería en un hotel—. ¿En qué hotel será la fiesta? —inquirió.
—El en Gran Continental, irán empresarios importantes y políticos, lo habitual de siempre.
—¡Claro que iré! —expresó ella al saber que allí se encon