Flor Pérez
Luego de ver que Christian se quedó dormido abrazando a Ángel, una gran tranquilidad me invadió. Llevo todo el día sintiéndome rara, no sé cómo verlo a los ojos después de todo lo que ha sucedido, no sé qué le ocurre, no sé por qué no para de besarme y yo, no paro de aceptar aquellos besos.
Cuando tenía 18 años o menos, soñaba con esos besos, soñaba con aquellos abrazos, soñaba con esa mirada.
Cuando me casé con él, la mayor parte del tiempo imaginaba que si me esforzaba por encajar