Capitulo XXXII: Sentimientos desconocidos.
Sentía que de pronto se había quedado sin palabras, como si su cerebro se rehusara a funcionar de manera adecuada; como si esa mirada hubiera sido capaz de desarmarlo en segundos, como su de pronto todas sus técnicas de coquetería hubieran sido olvidadas o echadas a la basura, ¿dónde había quedado ese hombre galante que era hasta hace unos segundos?, en algún rincón escondida dejando solo a su versión de hombre asustado y apenado.
— Yo... — tenía las manos metidas en los bolsillos de su pantaló