Capitulo XXXIII: Fascinación.
Era increíble como estando junto a esa chica el tiempo parecía no transcurrir, era como si el reloj se hubiera detenido y el resto del mundo dejara de existir; estaba totalmente fascinado con su risa, su mirada sincera y en como sentía que un millón de mariposas revoloteaban en su estómago con esas pequeñas acciones de la chica.
Estaba fascinado, por como lo hacía sentir, como hacia su cuerpo vibrar y se sentía increíblemente viví, como si de pronto todos los males que lo afligían ya no fueran