El silencio en la sala no terminó con la última respuesta.
Se quedó ahí.
Pesado.
Inmóvil.
Como si se hubiera instalado entre ellos sin intención de irse.
Pero ya no importaba.
Porque algo más… estaba pasando.
Algo que no venía de la pantalla.
Algo que no podían controlar.
Un sonido.
Lejano.
Metálico.
Apenas perceptible al principio.
Casi fácil de ignorar… si no fuera por la forma en que atravesó el aire.
Karev fue el primero en reaccionar.
Siempre lo era.
Levantó la mano.
Seco. Preciso.
—Escuch