El trayecto fue más corto de lo que parecía.
No por la distancia.
Sino por la urgencia.
Por la sensación constante de que cada segundo que pasaba… era un segundo que ya no podían recuperar.
Un segundo que alguien más podía estar aprovechando.
Nadie habló durante el camino.
No porque no hubiera nada que decir.
Sino porque todos estaban pensando lo mismo.
La misma idea.
La misma pregunta que nadie quería poner en voz alta:
¿Y si ya era tarde?
Lucas caminaba al frente.
Más rápido de lo normal.
Más