LYRA
—¡El egoísta eres tú por asumir que mi destino tiene que alinearse con tus ganas de ser padre en este preciso instante! —le grité a la cara, con la voz desgarrada por la rabia.
—¡No son mis 'ganas', Lyra, es el instinto de mi lobo al ver a su Alfa! —rugió Darian, dando un paso tan violento que la tabla del suelo crujió bajo su peso—. ¡Me pides años como si el tiempo fuera algo que pudiéramos comprar! ¡Tengo derecho a desear una familia contigo sin que me trates como si te estuviera imponie