DARIAN
El tiempo en las montañas de la Diarquía rara vez transcurría en silencio, pero los últimos seis meses se habían sentido casi inusuales. Tras el pulso de tensión que nos dejó el reporte sobre Alira y Jack, la frontera este había permanecido completamente sepultada bajo la nieve y el silencio. Ni un solo rastreador enemigo se había atrevido a cruzar la línea, y las patrullas de vigilancia solo encontraban ventiscas y rastros de animales salvajes.
Nuestra paciencia había dado frutos: dejar